San Vicente y Santa Luisa nos esperaban en Castellnovo para abrirse a nosotros y contarnos no solo su vida sino aquello que se la cambió radicalmente y que le dio un nuevo sentido. Sor Joaquina Alemán fue quien nos los presentó pero ellos no se conformaron con hablarnos sino que nos hicieron pensar y de lo lindo... Estuvimos viajando en el tiempo: del pasado al presente, de sus vidas a la de cada uno en particular, de los pobres del siglo XVII a los que comparten nuestro caótico mundo del XXI.

          Compartimos reflexión, oración y ratos de esparcimiento. 350 años no han acabado con la memoria de San Vicente y Santa Luisa sino que siguen estando presentes en nosotros en la medida en que intentamos caminar bebiendo del carisma que les inspiró y del profundo sentido evangélico que supieron plasmar en todo lo que hacían y pensaban.